JON RAHM: CONTRA TODO RIESGO

El ánalisis de lo que dejó ¿la previa del US Open? ¿O la segunda etapa de la FedEx Cup? Saquen sus propias conclusiones. La visión de Sebastián Mendez Stambuk (creador de la gran página chilena de «Puro Golf») sobre Joaco Niemann. Las sensaciones del gran Joseba del Carmen, coach del español y una eminencia en la materia.

Si hay un celular que nunca quisiera tener es el de un asegurador, luego de un granizo (por ejemplo). No cualquiera tiene la capacidad de ser «psicólogo y gurú» de aquel que pierde una parte (o todo) del patrimonio económico, por un siniestro. Como contador recibido hace poco tiempo, les puedo garantizar la desesperación que genera un resultado negativo por estas razones. Sin entrar en tecnicismos, cuando un hecho inesperado «toca el bolsillo» de una persona, se genera un efecto de shock, en donde pareciera que no hay vuelta atrás con lo perdido. Es ahí donde la sangre fría y la capacidad de reacción entran mucho en juego. Es un momento para «morderse la lengua, contar hasta 100» (así decimos acá ante estas situaciones límite) y tomar la mejor decisión posible. Ser asegurador, en mi humilde visión, es realizar una carrera del optimismo. En esta actividad, se puede garantizar que las soluciones están y pueden haber segundas oportunidades. Simplemente, hay que saber resolver la adversidad en un abrir y cerrar de ojos. Como pasó esta semana. ¡Cuántas historias por contar!

El BMW Match Play (exhibición tradicional de 9 hoyos que se está realizando los miércoles, en el lugar de los Pro-Am. Lo ganado se destina a obras de caridad) en el hoyo 14 del campo del BMW Championship: Olympia Fields Country Club (North).

N°1. «La masacre» de Olympia Fields: Si la idea, en el PGA Tour, era generar una «prueba piloto» antes del US Open, debido al calendario apretado por el COVID-19, lo lograron con creces. No creo igualmente que hubiera pasado eso por la cabeza. Ahora, cualquier similitud con Winged Foot 1974 es absolutamente casual (recomendación: ver nota que hicimos al respecto de la futura sede del US Open) . Y no necesitaron mucho. Roughs medianamente altos y espesos, en companía de greenes duros (ayudados por un clima cálido y mucho viento), fueron suficientes. Del monumental -30 de Dustin Johnson, en Boston, a solo 5 jugadores bajo par (de 70) esta semana. Ahora bien, dado todo esto, ¿cuanto falta para que el PGA Tour se de cuenta que la manera de combatir distancias está por acá? Y no es que se le fue la mano con el campo, como la edición del US Open nombrada. Si bien, las condiciones climáticas hicieron su trabajo, no fue fácil, para los grandes pegadores, tirar a las banderas sabiendo que el lie de la pelota proponía otra cosa. A la vista de todos está la solución al problema de la distancia. Es cuestión de abrir un poco la mente. Nada más.

Tiger Woods, en su tiro de salida del tee del hoyo 11, durante la ronda final del BMW Championship, disputado en North Course de Olympia Fields Country Club (Olympia Fields, Illinois).

N°2. Tiger. El acertijo: Preguntas y más preguntas siguen surgiendo, luego de verlo dentro del campo de juego. Cuando nos ilusionamos con que todo puede volver a la normalidad, aparecen piedras en el camino. Las dudas son moneda corriente, luego de verlo hacer, por primera vez en 10 años, 4 rondas sobre par. Algunos errores desde el tee que han costado caro. Sin embargo, vimos una película de terror sobre el green. Es indudable que, el cambio de postura (luego de su operación en la espalda) no le permite ejecutar los putts cortos como él quiere. Esto está reflejado claramente en las estadísticas de esta semana. T-67 (de 70. En realidad, empatado en el último lugar) en putts embocados de 5 pies o menos. ¿Números concretos? 7 de 20. Tiger terminó a 15 golpes del playoff. Está claro donde está gran parte del problema. El tema es que, ir a Winged Foot con estos inconvenientes es como «ir a la guerra con un tenedor». ¿Lo único bueno de esto? Es Tiger.

En este momento, en el green del 18, Corey Conners realizaba 3 putts de menos de 5 pies, para quedarse afuera del Tour Championship.

N°3. Lo que genera la presión de «Los 30»: A la posibilidad de los 4 majors y los WGC, se sumaba entrar en el field de Kapalua (el «Torneo de Campeones» permite esto, como excepción, porque sino quedaría un field muy reducido esta temporada) y los imponentes ingresos que otorga el Tour Championship. Es ahí donde la magia de la FedEx Cup entra en juego. No sólo las visiones estaban en el tope del tablero. La entrada a East Lake cotizaba en bolsa.

Por un lado, teníamos al canadiense Corey Conners que venía embaladísimo luego de su hoyo en uno, en el 6, el día sábado. Salía con Billy Horschel, quien veía cómo se quedaba afuera de Atlanta, mientras su compañero de salida desfilaba por Olympia Fields, pareciendo inquebrantable. Sí, dije pareciendo. En el hoyo 18 hizo 3 putts desde menos de 5 pies. Billy empezaba a sacar los pasajes.

Mackenzie Hughes, luego de hacer su putt para par, en el green del 18, que le daría el pasaje al Tour Championship. Esto se dio en el BMW Championship, disputado en la North Course de Olympia Fields Country Club (Olympia Fields, Illinois).

Por otro lado, un compatriota de Corey, Mackenzie Hughes, veía cómo se empezaba a complicar su primer viaje al Tour Championship. Approach y putt, desde el bunker, para asegurarse la plaza en East Lake. El festejo fue notorio. Estas son las chispas de la FedEx Cup. Es verdad, el formato necesitaría una «vuelta de tuerca» (cuando hablemos del Tour Championship, hay mucho por desarrollar en esto). Pero es innegable que te obliga a estar atento en todo momento.

Rory McIlroy y su caddie, Harry Diamond, caminando hacia el green del hoyo 18, durante la primera ronda del BMW Championship, disputado en el North Course de Olympia Fields Country Club (Olympia Fields, Illinois).

N°4. Rory papá. La cabeza estaba en otro lado: En la publicación que hicimos en Instagram (antes de ayer) desarrollamos el tema al respecto. Ahora bien, imagínense lo que es estar expectantes a que llegue ese llamado y atienda su teléfono Harry Diamond (caddie y gran amigo) lo antes posible. La importancia de esto, sumado a la falta de público, hizo que Rory McIlroy tenga el bajón en su juego que tanto hemos descripto estos días. Señores, una FedEx Cup más, o una FedEx Cup menos, no genera ninguna alteración importante en la carrera de Rory. Su primer criatura, sí. Quizás, luego del comienzo de su paternidad, empecemos a ver un Rory más suelto, despreocupado y disfrutando, aún más, cada minuto que pasa dentro de una cancha de golf. Esto lo digo por el simple hecho de que la prioridad pasa por otro lado. Y en el golf, hay veces que hay que saber relajarse. Veremos como continúa esta situación. Por lo pronto, Rory debe disfrutar estas vísperas, y el hecho en sí, junto a su pareja. Se lo merecen.

Joaquin Niemann, caminando sobre el puente del hoyo 12, durante la ronda final del BMW Championship, en la North Course del Olympia Fields Country Club (Olympia Fields, Illinois).

N°5. Joaco Niemann y el histórico desempeño latino en la Fed Ex. LA VISIÓN DE LA GENTE AMIGA DE «PURO GOLF»: «La actuación de Niemann es el reflejo de lo que viene y está haciendo. Cuando juega bien (y le salen las cosas) puede ganarle a los mejores, o estar ahí. Eso no lo puede decir cualquier golfista. Esto significa, por ejemplo, que el día de mañana puede ganar más torneos en el PGA Tour. Incluso puede experimentar una pelea en un Major». Joaco todavía no ha cumplido 22 años. Pero lo que dice Sebastián Mendez Stambuk, integrante principal de la gran página trasandina, es una realidad. Palabra autorizada si las hay. Conoce la carrera de su compatriota chileno al más mínimo detalle. Detalles que están fuera de nuestro alcance.

También tuvimos el placer de poder hablar con su coach, el gran Eduardo Miquel (he dejado el link, para quienes todavía no leyeron lo que hablamos), antes de comenzar la última jornada. Y Eduardo nos explicaba, en resumen, que todas sus facetas estuvieron a pleno. Inclusive, su efectividad con el putt, al estar (en este rubro) entre la mitad de los participantes. Creo que no necesito más argumentos a lo explicado por 2 personas que conocen muy bien a la sensación chilena.

Joaquin Niemann, caminando el fairway del hoyo 14, durante la ronda final del BMW Championship, en la North Course de Olympia Fields Country Club (Olympia Fields, Illinois).

Ahora, ¿qué faltó? Simple. Que la pelota entre en los momentos que tenía que entrar. Que atrás, a su vez, no estuvieran el N°1 y el N°2 del mundo, sacando chapa y explicando por qué están allí. Tuvo mínimos parpadeos en el 14 (su tiro de salida quedó en un divot. Hizo un bogey, pasando de liderar el evento a compartir ese honor) y en el 15, errando un putt cortito, para birdie, que le hubiera permitido volver a la punta (en ese momento, Rahm se empezaba a despegar). El putt que no entra por milímetros, en el hoyo 17, fue la frustración final. Sin embargo, es el 3ero de los latinos (junto al colombiano Sebastián Muñoz y al mexicano Abraham Ancer) que tendremos en East Lake. Todo un récord. Ahora bien, creo que esto es un punto de partida de una nueva etapa en la carrera de Joaco. De a poquito, se empieza a ser un lugar entre los mejores. La mente la tiene. Lo demostró esta semana. Lo viene demostrando semana tras semana. Es una realidad.

Dustin Johnson, realizando su tiro de salida del hoyo 10, durante la tercera ronda del BMW Championship, en la North Course de Olympia Fields Country Club (Olympia Fields, Illinois).

N°6. Dustin Johnson. Versatilidad: Venía de ganar, triturando el TPC de Boston. No nos quedan palabras para definir lo que hizo estas dos semanas. De estar perdido con su putter, a realizar lo que hizo la semana pasada. A realizar también, un gran putt en el 18 (el día viernes) para ponerse a uno. ¿Pensaron que me refería a otra cosa? Sé que su ansiedad, mi querido lector, lo pudo haber traicionado. Pero espero que me entienda que un N°1 del mundo no sólo se justifica con la actuación de un día domingo. Hay veces que, señales imperceptibles, nos permiten entender los orígenes de todo esto.

Dustin Johnson, celebrado su putt embocado para birdie, en el hoyo 18, durante la ronda final del BMW Championship, disputado en la North Course de Olympia Fields Country Club (Olympia Fields, Illinois).

Ahora sí, podríamos decir que, el hecho de arrancar liderando el último día, haber aguantado la presión y haber embocado ese tremendo putt de 43 pies, con doble caída, para ir a un desempate, habla de un jugador que vuelve a los primeros planos, dispuesto a llevarse TODO. Como en sus mejores tiempos, le está importando poco las dificultades de su alrededor. Si este chico se mantiene así, no solamente es el gran candidato en la FedEx Cup, por su arranque en el liderazgo del Tour Championship. La complejidad de Winged Foot podría verse reducida (y de manera minúscula) por él.

En esta foto tenemos, junto a Jon Rahm, a Joseba Del Carmen: eminencia dentro del deporte y mentor del español.

N°7. Jon Rahm y los grandes desafíos. LA MIRADA DE JOSEBA DEL CARMEN: Joseba es un multifacético de esos que vale la pena conocer. Una eminencia no sólo en el mundo del golf (entre otros, también tiene a su cargo a Adri Arnaus, a quien hemos entrevistado anteriormente). Ex jugador de baloncesto, coach deportivo, coach empresarial, creador del libro titulado «El Éxito es un Juego» … ¡Hasta miembro de la policía del «País Vasco»: la Ertzaintza! Piensen que llegó a desactivar bombas de la ETA. ¿Es necesario que explique por qué es una eminencia en España?

Permitiéndome usar un recurso poético, fue el gran artífice de desactivar «la bomba de tiempo» que era Jon Rahm y transformarlo en lo que es hoy. Un N°2 del mundo con cualidades de N°1. Un jugador que sabe cuando arriesgar y cuándo no. Un jugador que sabe convivir con sus emociones y sus errores.

«Jon jugó muy concentrado y viviendo en el presente, dando lo mejor de él mismo en cada momento. A su vez, lo ví muy centrado en él y lo que sentía en cada momento de la vuelta. Todo fluyó y disfrutó de cada momento de forma única». Estas fueron las sensaciones de Joseba, luego de ver la memorable actuación de su alumno. Descripción perfecta.

En esta foto vemos como Jon Rahm levanta la pelota sin marcarla, en el green del hoyo 5, durante la tercera ronda del BMW Championship 2020, disputado en Olympia Fields Country Club (Olympia Fields, Illinois). Por esta acción, sufriría un golpe de penalidad.

Abrió con un 75, siendo una de las tarjetas más altas de un ganador en el Tour, luego de 30 años. Si nos ponemos a ver su segunda ronda de 71, ahí si podríamos decir que es el score más alto, para un vencedor, en ese período. Si vamos más allá, vemos que, en la tercera ronda, fue la vuelta más baja del día (66 golpes), con una infracción de un golpe de penalidad, luego de levantar (de manera insólita) la pelota sin marcarla, en el green del hoyo 5. Y, al entrar en la última ronda, vimos una exhibición de lo que hay que hacer cuando estás en la élite. 33 en la ida para quedar expectante. Birdies al 10 y al 12 para empezar a ir compartiendo el liderazgo. Y, para finalizar, monumental birdie en el 15 (luego de un golpe de suerte en su salida), seguido de un bombazo en el 16. Si no fuera por el broche de oro de Dustin Johnson, esta historia se hubiera terminado acá.

Jon Rahm (I) y Dustin Johnson (D), saludándose luego de que el español hiciera su putt de 66 pies, en el primer hoyo de playoff, para ganar el BMW Championship 2020, disputado en la North Course de Olympia Fields Country Club (Olympia Fields, Illinois).

Es muy difícil explicar detalladamente lo que pasó en el playoff. Antes que nada, piensen que es la primera vez que un N°1 y un N°2 del mundo definen un torneo desde 1995 (Norman y Price fueron los protagonistas en Akron, en ese entonces). ¿Nos quedamos con ganas de ver más de estos duelos, verdad? ¿No deberían haber más torneos, bajo la modalidad «match play», en el PGA Tour?

Jon Rahm celebrando su putt de 66 pies, para derrotar a Dustin Johnson (en el primer hoyo del desempate), y obtener el BMW Championship, en la North Course de Olympia Fields Country Club (Olympia Fields, Illinois).

Luego de plantear esta cuestión, todo se resume en esa obra de arte de 66 pies. Y pensar que Dustin Johnson había tenido suerte y su pelota, luego de un desvío en un árbol, había terminado en el fairway. Jon Rahm había quedado en la otra punta del green por una mala salida. Sin embargo, hizo lo que hizo. Cuando lo ví, se me vino a la cabeza lo de Tiger en el Players Championship 2001. Una lástima que haya faltado el público. De haber estado, sería la atmósfera calcada. Mejor dicho, sería una atmósfera mucho mayor. Hay que ganar un torneo con esa contundencia.

Jon Rahm no es más un chico que le falta madurar su carácter. Hace rato dejó de serlo. Hoy en día, se adapta a cualquier tipo de adversidad. Por algo está a donde está. Su victoria anterior, en Memorial (y similar a ésta) no fue casualidad. Estamos en una etapa en donde a su gran nivel lo vamos a ver muy seguido, CONTRA TODO RIESGO.

Señores, tenemos los playoffs de vuelta. Eso es lo que importa.

Matías Miguel Torge

Handicap 54

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